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DESESPERACIÓN Y RESISTENCIA: FAMILIARES DE PRESOS POLÍTICOS INSTALAN CAMPAMENTOS FRENTE A LAS CÁRCELES EN VENEZUELA
En un acto de valentía y desesperación, cientos de familiares de detenidos por motivos políticos han instalado campamentos improvisados a las afueras de los principales centros de reclusión del país, incluyendo El Helicoide, Ramo Verde y la cárcel de Yare. Tras años de opacidad y abusos por parte del régimen, y ante la incertidumbre generada por los recientes acontecimientos políticos que involucran a la cúpula chavista, las familias exigen una medida de libertad inmediata y fe de vida de sus seres queridos. Los campamentos, compuestos por carpas precarias y pancartas con los rostros de los detenidos, se han convertido en símbolos de una vigilia permanente por la justicia.
La situación en estos puntos de concentración es de extrema tensión. Los familiares denuncian que, a pesar del colapso de las estructuras de mando tradicionales del madurismo, los custodios y grupos de seguridad interna mantienen condiciones de aislamiento severo. «No nos moveremos de aquí hasta que veamos salir al último de nuestros hijos», declaró una de las voceras en el campamento de El Helicoide. Las demandas son claras:
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Apertura de los Centros de Reclusión: Acceso inmediato para organismos internacionales como la Cruz Roja y la ONU para verificar el estado de salud de los internos.
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Publicación de Listas Actualizadas: Transparencia total sobre el paradero de los detenidos, tras denuncias de traslados nocturnos injustificados en los últimos días.
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Amnistía General: Exigen que la nueva autoridad o el consejo de transición ejecute los decretos de liberación que el régimen de Maduro mantuvo engavetados.
El impacto de estos campamentos ha resonado en la comunidad internacional. Se reporta que grupos de derechos humanos están intentando canalizar ayuda humanitaria (alimentos y medicinas) hacia estas zonas, aunque el acceso sigue siendo restringido por bloqueos militares. La presencia de estas familias en la calle pone una presión sin precedentes sobre los actores políticos que intentan estabilizar el país, recordándoles que no puede haber una «nueva Venezuela» sin la liberación de quienes fueron encarcelados por su pensamiento disidente.
Finalmente, este 13 de enero cierra con una convocatoria a nivel nacional para que más ciudadanos se sumen a estos campamentos bajo la consigna «Navidad sin Presos Políticos», aunque ya estemos en enero. La determinación de las madres, esposas y hermanos de los detenidos ha logrado visibilizar nuevamente la deuda histórica de libertad que tiene el Estado venezolano. En un momento donde el destino de figuras como Delcy Rodríguez y otros jerarcas está en juego, la voz de las víctimas se alza con más fuerza que nunca frente a los muros de las prisiones.
