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Pararse frente a cada banco, apoyarse en el carrito del supermercado o perder destreza en las manos pueden ser señales de que los nervios o, incluso la médula, están quedándose sin espacio.
Hay personas que dejan de caminar antes de reconocer que tienen un problema. Primero la distancia y después buscan rutas con bancos o evitan salir.
Como el dolor mejora al sentarse, lo atribuyen a la edad. Sin embargo, esa pérdida progresiva de autonomía puede ser la manifestación más típica de una estenosis lumbar.
Así lo explica el doctor Piero Perrone Mora, cirujano de columna, quien sostiene que la estenosis espinal significa que el espacio disponible para los nervios se ha reducido.
Agrega que este mal de salud puede ocurrir en la zona lumbar, donde compromete las raíces que van hacia las piernas, o en el cuello, donde puede afectar la médula espinal.
Manifiesta que ambas situaciones comparten una palabra, pero no siempre tienen la misma urgencia ni el mismo objetivo quirúrgico.
El especialista, quien se graduó de médico en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PCUMM), puntualiza que con el tiempo, los discos pierden altura, las articulaciones aumentan de tamaño y los ligamentos pueden engrosarse.
Refiere que la suma de estos cambios estrecha el canal.
“El síntoma clásico es la claudicación neurogénica, como dolor, pesadez, ardor, adormecimiento o debilidad en una o ambas piernas, al estar de pie o caminar. Sentarse o inclinarse hacia delante suele aliviarlo, por eso algunas personas toleran mejor montar bicicleta o empujar un carrito que caminar erguidas”, comentó.
El doctor Perrone Mora, quien ofrece consulta en el centro especializado Spine Center, ubicado en el piso 5 de BlueMall, en la capital dominicana, expresa que no todo dolor al caminar proviene de la columna.
“La circulación arterial, la cadera, la neuropatía y otras enfermedades pueden parecerse. Tampoco basta con que una resonancia diga estenosis severa, debido a que el diagnóstico requiere que el patrón de síntomas, la exploración y la imagen coincidan”, sostuvo el también miembro de las sociedades de Ortopedia y la de Cirugía de Columna.
Estenosis cervical
El especialista indica que este tipo se produce cuando el estiramiento está en el cuello y comprime la médula, entonces se habla de mielopatía cervical degenerativa.
Afirma que “puede comenzar de manera silenciosa: dificultad para abotonarse, cambios en la escritura, objetos que se caen de las manos, sensación de piernas rígidas, pérdida de equilibrio o caídas”.
Agrega que “el dolor de cuello puede ser leve o incluso estar ausente, por lo que el paciente y su familia a veces no relacionan estos cambios con la columna”.
Observa que en estos casos, el objetivo del médico especialista es controlar el dolor. “Es proteger la función de la médula antes de que el deterioro avance”, dice Perrone Mora, quien tiene un magíster en ortopedia y traumatología, así como un fellow en cirugía de columna.
Las recomendaciones de AOSpine, la principal comunidad académica global, reconocen que la cirugía es efectiva y puede ser una opción válida incluso en enfermedad leve, siempre después de valorar la disfunción neurológica, la fragilidad, la calidad de vida y los hallazgos de la resonancia.
Qué puede aportar el tratamiento no quirúrgico
En la estenosis lumbar sin déficit progresivo, el tratamiento inicial puede incluir ejercicio adaptado, fortalecimiento, modificación temporal de actividades y medicamentos seleccionados según la edad y las enfermedades asociadas.
Valora Perrone Mora que las infiltraciones pueden aliviar a algunas personas durante un tiempo, pero no ensanchan físicamente el canal.
“El objetivo es comprobar si el paciente recupera una vida aceptable sin asumir los riesgos de una intervención”, precisa el especialista en cirugía de columna.
En presencia de compresión medular cervical, la rehabilitación puede ayudar a conservar capacidad, pero no debe utilizarse para ignorar una progresión neurológica. La vigilancia necesita ser más estrecha. Cuando empeoran el equilibrio, la destreza o la fuerza, esperar indefinidamente puede disminuir la posibilidad de recuperación completa.
Cuando tiene sentido pensar en cirugía
En la zona lumbar, la cirugía se considera cuando la distancia para caminar y la autonomía continúan reduciéndose pese a un manejo adecuado, cuando el dolor de piernas domina sobre el dolor lumbar o cuando existe deterioro neurológico.
Sostiene que la operación más habitual es una descompresión: retirar de forma controlada los elementos que ocupan espacio alrededor de los nervios.
Indica que añadir una fusión no debe ser automático. En un ensayo aleatorizado con seguimiento a cinco años, sumar fusión a la descompresión no mejoró la discapacidad global en pacientes con estenosis lumbar.
“La fusión se reserva para casos en los que la inestabilidad, la deformidad u otros factores cambian el balance entre beneficio y riesgo”.
Cuando pedir evaluación
Dificultad creciente al caminar.
Caídas.
Pérdida de destreza en las manos.
Debilidad progresiva.
Cambios recientes en el control de la vejiga o el intestino.
Adormecimiento entre las piernas no normalizado. Si aparecen de forma súbita o avanzan rápidamente, requieren atención urgente.
Perfil Dr. Piero Perrone Mora
Presta servicios en Spine Center, ubicado en el piso 5 de BlueMall, en Santo Domingo.
Egresado en medicina Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
Magíster en Traumatología y Ortopedia del Hospital Universitario José María Cabral y Báez y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.
Fellow en Cirugía de Columna del Hospital de Clínicas Caracas, Venezuela.
Con más de 16 años de experiencia como Cirujano de Columna.
Miembro fundador de la Sociedad Dominicana de Cirugía de Columna.
