El arquero que «vendió todo» para mantener a su familia y cuyo desempeño fue clave para la victoria sobre el tetracampeón del mundo.

El guardameta de la selección paraguaya en esta Copa del Mundo, Orlando Gill, se vistió de héroe ante Alemania y fue la gran figura de una clasificación histórica a octavos de final tras una dramática tanda de penaltis, actuación que le valió el premio al mejor jugador del partido.

Con apenas 25 años, Gill ha pasado de ser una figura relativamente desconocida para parte del público a convertirse en uno de los porteros que más está dando que hablar en el campeonato.

Y no es para menos: Alemania perdió por primera vez una tanda de penaltis en toda su historia en los Mundiales.

«Una emoción inmensa. Fue un partido complicado. 

Supimos aguantarlo. Abrimos el marcador, ellos llegaron al empate, pero luego supimos aguantarlo. Por supuesto que analizamos a cada jugador y a cada detalle de los pateadores.

Gracias a Dios pude atajar dos penaltis.

Es un privilegio, eliminamos a un campeón. Va dedicado a todos los paraguayos», declaró el arquero tras el histórico encuentro.

Nacido en San Lorenzo (Paraguay), Orlando Gill dio sus primeros pasos en el fútbol de su país antes de dar el salto a Argentina, donde encontró la oportunidad de consolidarse en la élite de este deporte.

El arquero «mudo» que lo dio todo

Sin embargo, no todo habían sido elogios para el guardameta. A mediados de junio, José Luis Chilavert, exarquero de la Albirroja responsabilizó al director técnico de la selección paraguaya por la goleada sufrida ante EE.UU. en el debut mundialista y cuestionó el desempeño de Gill.

«Gill no habla.

El arquero ve la jugada de frente.

Si estoy en el arco y veo que me están atacando mucho, tengo que hablar con la defensa y el mediocampo.

Pero el chico Gill no habla, juega mudo, y el fútbol es comunicación.

Más en el arquero», subrayó.

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