Loading

El economista y analista financiero Manuel González explicó que la Navidad es una época de mayores ingresos, pero también de mayores tentaciones de gasto, por lo que llamó a manejar el dinero de forma intencional y planificada, no emocional.

En un episodio del podcast Banreservas, González advirtió que uno de los errores más comunes es usar el doble sueldo o ingresos extraordinarios para “resolverlo todo”. Aseguró que estos recursos deben verse como la semilla de los planes financieros futuros, no como dinero libre para gastar sin control.

Durante esta época se multiplican las juntaderas, viajes, compras por impulso y deseos de “estrenar”. El experto recomendó identificar claramente:

Gastos necesarios
Gastos opcionales (que pueden posponerse)
«Diciembre tiene muchas actividades, pero no todas son obligatorias. La clave está en decidir qué puedo, qué quiero y qué debo » sostuvo.

González explicó que si una persona no decide de antemano el destino de su dinero, el dinero “busca puerto solo”. Por eso recomendó que todo ingreso extraordinario venga con un manual de uso, definido antes de gastarlo.

Explicó primer gasto inteligente, dijo, es invertir en el “yo del mañana”. Esto implica ahorrar hoy para convertir ese ahorro en inversión futura, ya sea para proyectos personales, familiares o de vida.

Para evitar compras emocionales, sugirió postergar decisiones no planificadas entre 48 y 72 horas. Cuando baja la emoción y sube la racionalidad, muchas compras dejan de parecer necesarias.

Desmitificó la idea de que solo se invierte con grandes sumas. Explicó que en República Dominicana se puede invertir desde RD$1,000, a través de:

Cuentas de ahorro
Fondos de inversión
Mercado de valores (bonos, cuotas, fideicomisos, acciones)
Siempre recomendó hacerlo mediante instituciones reguladas por la Superintendencia del Mercado de Valores.

Así como una despensa tiene varios ingredientes, una inversión no debe concentrarse en un solo instrumento. La diversificación depende del perfil del inversionista (conservador, moderado o arriesgado) y de sus metas a corto, mediano y largo plazo.

El experto recordó que el problema no es diciembre, sino lo que viene después. Gastar sin control suele traducirse en tarjetas saturadas, deudas acumuladas y estrés financiero en enero.

La Navidad puede ser el punto de partida para una nueva etapa financiera o simplemente la repetición de los mismos errores. La diferencia está en sentarse, planificar y decidir qué versión de uno mismo se quiere construir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *