El artista puertorriqueo aterriza en esta cita en su mejor momento: coronado como el cono cultural de la dcada y arrastrando todava el triunfo de los Grammy, donde hizo historia al conquistar el galardn ms prestigioso con un lbum ntegramente en espaol y ofrecer uno de los discursos de denuncia ms poderosos de la industria.
No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens -trmino designado a cualquier persona que no sea ciudadana o nacional estadounidense, pero que en la retrica actual se emplea para deshumanizar al migrante-. Somos humanos y somos americanos, dijo tras recoger el galardn a mejor lbum de msica urbana.
Este compromiso por alzar el espaol en EE.UU. cobra simbolismo en este momento en el pas, con un Gobierno que ha endurecido la retrica sobre la identidad nacional y activado una agresiva maquinaria de control migratorio a travs del Servicio de Inmigracin y Control de Aduanas (ICE, en ingls).
El escenario ms estadounidense en espaol
El anuncio de Bad Bunny como cabeza de cartel del descanso fue una decisin que ni la propia NFL supo dimensionar. De hecho, la eleccin ha sorprendido por el riesgo que asume la que se ha considerado histricamente la institucin deportiva ms conservadora del pas al entregar su horario de mxima audiencia a un repertorio exclusivamente en espaol.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, ha reafirmado su apoyo a Bad Bunny incluso despus de sus palabras en los premios ms importantes de la industria musical: Es uno de los grandes artistas del mundo, dijo en una rueda de prensa.
Lo que para la industria musical responde a la consecuencia del xito del conejo malo, respaldado por cifras que lo sitan como el artista ms escuchado del planeta, para los sectores ms conservadores del Partido Republicano ha supuesto una afrenta a la tradicin y a la identidad del espectculo.
El propio Trump tach de ridcula su eleccin y confirm que no asistir al evento deportivo ms importante del pas de este ao por estar en contra del cantante. Creo que es una psima eleccin. Lo nico que hace es sembrar odio. Terrible, afirm.
Y es que el tema migratorio ha marcado los prolegmenos de este encuentro, con versiones sobre un posible refuerzo de la vigilancia por parte de las autoridades fronterizas durante la actuacin de la superestrella puertorriquea.
Ante estas incertidumbre, el comit organizador aclar que no se contempla la puesta en marcha de operativos especiales durante la celebracin del Super Bowl LX, de acuerdo a un memorando obtenido por The Washington Post y The Athletic.
En las calles de San Francisco comenzaron a aparecer carteles con los mensajesICE OutyChinga la migra, expresiones cargadas de un histrico sentimiento de resistencia chicana y latina.
Las pancartas forman parte de una campaa que usa como emblema al sapo concho un anfibio endmico de Puerto Rico en peligro crtico de extincin que Bad Bunny ha adoptado como smbolo autctono de su reciente gira para exigir el fin de las operaciones del ICE.
Green Day, la guinda del pastel
A la actuacin de Bad Bunny se suma la de Green Day, una de las voces ms feroces contra el Gobierno de Trump y cuya actuacin en el Super Bowl no hace ms que aadir ms lea al fuego.
La banda de Billie Joe Armstrong, que ha hecho del activismo poltico una sea de identidad en su carrera, llega al Levis Stadium de Santa Clara, en California, con el antecedente de su sonada participacin en el Festival Coachella de 2025.
No somos parte de la agenda de odio, proclam el grupo en medio del desierto californiano.
Poco se sabe de los 13 minutos de actuacin que ofrecer Bad Bunny, ms all de que convertir el escenario en una gran fiesta y que llevar mucha cultura puertorriquea, segn adelant en una rueda de prensa el pasado jueves.
La combinacin de la soberana cultural de Bad Bunny con la rebelda punk de Green Day convierten el espectculo del Super Bowl LX en un smbolo de resistencia frente al Gobierno y promete ser de los espectculos ms recordados de la historia del deporte rey estadounidense.
