Relatan un ambiente de maltrato, terror y vejaciones frecuentes.

Varias extrabajadoras de las mansiones del cantante espaol Julio Iglesias en Punta Cana, en Repblica Dominicana, y en Lyford Cay, en Bahamas, acusan al artista de haberlas agredido sexualmente y maltratado laboralmente en 2021.

En unainvestigacinexclusiva de ElDiario.es y Univisin Noticias, dos mujeres, una empleada domstica y una fisioterapeuta relatanun ambiente decontrol, acoso y terror, adems de abuso de poder, vejaciones, humillaciones y abuso sexual.

Los hechos narrados sucedieron cuando el artista internacionalmente reconocido contaba ya con 77 aos y la ms joven de las mujeres que relataron los abusos tena tan solo 22 aos.

Julio Iglesias y su esposa Miranda Rijnsburger salen del funeral del diseador de moda scar de la Renta, en la ciudad de Nueva York, el 3 de noviembre de 2014.Dave Kotinsky/ Gettyimages.ru

Esta ltima, empleada del hogar e identificada como Rebeca nombre ficticio con el fin de mantener su anonimato, afirma que fue presionada para mantener encuentros sexuales con Iglesias y con otras mujeres y que lleg a recibirfuertes bofetadas, mordiscos y humillaciones.

Asegura que durante los 10 meses que estuvo al servicio del cantante, adems de trabajarjornadas maratonianasdesde las8 de la maana hasta las11 de la noche, despus deba acudir al dormitorio del cantante casi todas las noches.

All, fue objeto depenetraciones no consentidasy otras prcticas sexuales, algunas de las cuales le causaron mucho dolor, a pesar de repetir reiteradamente su negativa a realizarlas.

Rebeca relata episodios como una escena en la que se vio forzada alamer durante toda una noche el ano y el penedel artista, que alegaba que as se aliviaban los dolores de citica que padeca.

Abusos comunes y conocidos entre los empleados

Se indica que ese tipo de abusos eran comunes en sus mansiones y que se llevaban a cabo con el conocimiento y la colaboracin de las mujeres encargadas de la gestin del hogar y de los empleados.

Incluso que en el momento de la contratacin, se solicitabanchicas jvenes y solterasy se les peda fotos de cara y de cuerpo entero, as como que las reglas en el interior de los domicilios eran asfixiantes. Precisan que el salario, que inclua el alojamiento y la manutencin era de alrededor de350 euros.

Entre sus funciones estaban obligadas a acompaar alcantantea baarse en el mar y, segn sus declaraciones, reciban con frecuencia comentarios sobre su cuerpo y peticiones de ensear los senos o desnudarse.

Segn estos testimonios, las mujeres no podan salir de las mansiones, algo que s podan hacer los hombres, a pesar de que la excusa era el miedo de Iglesias a contagiarse, en un momento en el que todava estaba coleando la pandemia de coronavirus.

Tambin sealan quelas vejaciones verbales eran frecuentes, incluso delante de otros trabajadores o invitados y que el trato a algunas empleadas jvenes era algo conocido por la mayora de miembros del servicio, que llegaba a superar la quincena de personas.

Se reporta que tanto el propio Julio Iglesias comosu esposa,Miranda Rijnsburger, su abogado o algunas de las responsables de sus casas, contactadas por los dos medios que han investigado el caso durante tres aos, no han respondido a las preguntas planteadas.

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