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🇭🇳 Tensión máxima en Honduras: Nasry Asfura denuncia actos de violencia en el centro de cómputo electoral ⚠️
El candidato presidencial de la oposición, Nasry «Tito» Asfura, ha lanzado una grave advertencia sobre el clima de hostilidad que se vive en el Centro Logístico Electoral (CLE) de Tegucigalpa. Según el líder político, grupos organizados han protagonizado actos de violencia e intimidación durante el proceso crucial de recuento de las actas que presentan inconsistencias. Estas denuncias añaden una capa de peligrosidad a un escrutinio que ya se encontraba paralizado y bajo la sombra de sospechas de fraude, elevando la temperatura social en todo el país.
Asfura relató que el personal técnico y los delegados que supervisan el conteo han sido objeto de agresiones físicas y verbales, lo que ha forzado la detención temporal de las actividades en varias mesas de validación. Para el candidato, estos incidentes no son aislados, sino que forman parte de un plan orquestado para desestabilizar la confianza en los resultados finales. «No podemos permitir que la fuerza bruta se imponga sobre la voluntad popular expresada en las urnas», sentenció ante los medios de comunicación.
La denuncia del candidato coincide con reportes de observadores locales que describen un ambiente de «sitio» alrededor de las instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE). La presencia de turbas en las afueras del recinto ha dificultado el ingreso y salida de los funcionarios, generando un cuello de botella que retrasa aún más la entrega de datos definitivos. La falta de un perímetro de seguridad robusto ha permitido que la tensión de la calle se filtre hacia el interior de las áreas de escrutinio especial.
Asfura hizo un llamado enérgico a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional para que retomen el control total del orden público en las inmediaciones del centro logístico. El líder opositor subrayó que la custodia de las actas es una responsabilidad constitucional que no puede ser delegada ni vulnerada por grupos de choque. Para su coalición, la integridad física de quienes cuentan los votos es tan importante como la integridad de los datos mismos, y cualquier daño a los documentos electorales sería «un golpe mortal» a la democracia.
Desde el bando oficialista, se han rechazado estas acusaciones, calificándolas de intentos por «victimizarse» ante una posible derrota. Sin embargo, los videos que circulan en redes sociales muestran forcejeos y momentos de alta tensión dentro de las naves industriales donde se almacenan las cajas electorales. Esta guerra de narrativas ha profundizado la fractura en la sociedad hondureña, que observa con impotencia cómo el proceso de conteo, que debería ser técnico y transparente, se ha convertido en una batalla campal.
La parálisis en el recuento de las actas con inconsistencias es especialmente crítica, ya que estos votos podrían definir la diferencia porcentual entre los principales aspirantes. Asfura sostiene que su equipo ha detectado patrones de irregularidades que solo pueden ser subsanados mediante un conteo «voto por voto» en presencia de la comunidad internacional. Sin embargo, la violencia denunciada impide que este ejercicio de transparencia se realice con las garantías mínimas de seguridad para los auditores.
El CNE, por su parte, ha reconocido que la situación de orden público es precaria y ha solicitado una tregua a las fuerzas políticas. Los magistrados han advertido que, si la violencia persiste, se verán obligados a suspender el escrutinio de forma indefinida hasta que se garantice un entorno libre de coacciones. Esta posibilidad ha generado temor en la población, que aún recuerda las traumáticas experiencias de crisis electorales pasadas que derivaron en toques de queda y enfrentamientos mortales.
Finalmente, Nasry Asfura concluyó su declaración instando a sus seguidores a mantener la calma pero a permanecer vigilantes. El futuro de Honduras pende de un hilo mientras las actas siguen bajo disputa en un almacén rodeado de incertidumbre y gritos de protesta. La capacidad de las instituciones para sofocar la violencia y retomar el conteo técnico determinará si el país logra salir de esta crisis por la vía institucional o si se encamina hacia un periodo de inestabilidad política prolongada.
