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KIEV BAJO FUEGO: ZELENSKI AFIRMA QUE EL ÚLTIMO ATAQUE MASIVO REVELA LA NULA VOLUNTAD DE PAZ DE PUTIN
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, emitió una declaración contundente este lunes tras una de las noches más violentas registradas en la capital ucraniana. Según el mandatario, el ataque masivo ejecutado por las fuerzas rusas contra Kiev —que incluyó el uso de misiles balísticos y drones suicidas de fabricación iraní— es la prueba irrefutable de que el Kremlin no tiene una intención real de finalizar la guerra. Zelenski subrayó que estas acciones militares ocurren precisamente cuando la comunidad internacional intenta trazar una hoja de ruta para la paz, calificando la ofensiva como un «mensaje sangriento» enviado por Vladímir Putin para dinamitar la diplomacia.
La ofensiva nocturna se centró en infraestructuras energéticas y zonas residenciales, dejando a varios distritos de la capital sin suministro eléctrico en pleno invierno. Zelenski destacó que la magnitud del ataque demuestra que Rusia sigue apostando por una estrategia de desgaste y terror contra la población civil, buscando quebrar la moral ucraniana antes de que se formalicen los diálogos en el exterior. «Cada misil lanzado sobre nuestras casas es un grito de Rusia diciendo que no quiere la paz, sino la capitulación total de nuestra democracia», afirmó el líder ucraniano durante su mensaje nocturno a la nación.
Desde el punto de vista táctico, las defensas antiaéreas de Ucrania lograron interceptar un alto porcentaje de los proyectiles, pero los restos de los misiles derribados causaron daños significativos en edificios civiles y vehículos. El presidente aprovechó la situación para recordar a sus aliados occidentales que la «paz a través de la fuerza» es el único lenguaje que entiende el Kremlin en este momento. Zelenski insistió en que los sistemas de defensa aérea adicionales y los misiles de largo alcance no son herramientas para la escalada, sino los únicos medios capaces de obligar a Rusia a sentarse seriamente en una mesa de negociaciones.
Este ataque masivo ha generado una ola de escepticismo sobre los recientes gestos diplomáticos que se habían visto tras la cumbre de Florida. Para Kiev, mientras Rusia continúe lanzando ofensivas de esta envergadura, cualquier promesa de tregua o cese al fuego temporal debe ser tratada con la máxima desconfianza. El gobierno ucraniano sostiene que Putin está utilizando las conversaciones de paz como una cortina de humo para rearmarse y lanzar ataques más destructivos, intentando ganar en el terreno militar lo que no puede sostener en la arena política internacional.
A nivel diplomático, Zelenski anunció que presentará los detalles de este último bombardeo ante los líderes europeos y la administración estadounidense como evidencia de la «mala fe» de Moscú. La estrategia de Kiev es ahora más clara: endurecer su postura respecto a las garantías de seguridad que se discutirán en la próxima cumbre de París. Para el equipo de Zelenski, no puede haber un acuerdo de paz que no incluya mecanismos de castigo inmediato ante futuras agresiones rusas, dado el historial de promesas incumplidas por parte de las autoridades del Kremlin.
Con la capital aún en alerta por posibles réplicas aéreas, el mensaje de Zelenski resuena como un llamado a la resistencia y a la unidad transatlántica. El año 2025 cierra así con una paradoja diplomática: mientras los líderes mundiales hablan de paz en lujosas residencias de Florida, el cielo de Kiev sigue iluminado por las explosiones de una guerra que parece lejos de su final. El mundo observa ahora si este incremento de la violencia rusa forzará a los mediadores internacionales a replantear sus tácticas de presión o si el conflicto entrará en una fase de estancamiento aún más destructivo durante los primeros meses de 2026.
