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NO AL CORREDOR: EL PRESIDENTE DE PERÚ DESCARTA LA PROPUESTA DE KAST PARA EL RETORNO DE MIGRANTES VENEZOLANOS

En una decisión que redefine la estrategia migratoria regional, el presidente peruano José Jerí ha descartado oficialmente la apertura de un «corredor humanitario» propuesto por el mandatario electo de Chile, José Antonio Kast. La iniciativa de Kast buscaba facilitar el traslado masivo de ciudadanos venezolanos desde Chile hacia Venezuela atravesando territorio peruano. Sin embargo, Jerí fundamentó su negativa en razones de seguridad interna, señalando que el ingreso de flujos migratorios irregulares ha «contaminado» al país con prácticas delictivas ajenas y que su prioridad absoluta es restablecer el orden y la tranquilidad en las fronteras peruanas.

«Yo no puedo permitir que ingresen de forma irregular migrantes a nuestro país», subrayó el mandatario Jerí durante una conferencia de prensa este lunes 12 de enero. Para Lima, la crisis de inseguridad ciudadana está intrínsecamente ligada al descontrol migratorio de los últimos años, por lo que cualquier corredor humanitario es visto como un riesgo de filtración de elementos criminales. Esta postura representa el primer gran revés diplomático para Kast, incluso antes de su toma de posesión en La Moneda el próximo 11 de marzo, obligando a Santiago a buscar rutas alternativas o negociaciones directas con Caracas y Washington.

Los puntos clave que explican este rechazo son:

  • Inseguridad y Estado de Emergencia: Perú se encuentra bajo un estricto régimen de seguridad con estados de emergencia ampliados. Jerí ha dejado claro que su gestión no sacrificará la estabilidad interna por soluciones regionales que puedan agravar la criminalidad en las ciudades peruanas.

  • Condiciones para el Retorno: El gobierno peruano ha condicionado cualquier plan de repatriación a dos factores no negociables: el restablecimiento del orden democrático en Venezuela (especialmente tras la captura de Maduro) y la voluntad individual de los migrantes para regresar.

  • Tensión con Chile: Aunque Kast intentó suavizar la negativa diciendo que «todo va a estar bien», lo cierto es que la falta de acuerdo complica el plan de deportaciones y retornos voluntarios que el líder republicano prometió a sus electores.

A pesar de este desacuerdo, ambos líderes han acordado mantener un gabinete binacional para coordinar acciones contra el crimen organizado transnacional, reconociendo que, aunque el corredor está descartado, el problema de la migración irregular sigue siendo un desafío común. Para Jerí, cuya presidencia interina culminará en julio de 2026, la prioridad es dejar un país más seguro, lo que implica un sellado fronterizo mucho más riguroso que en administraciones anteriores.

Finalmente, este 13 de enero la diplomacia sudamericana se encuentra en un compás de espera. Mientras Venezuela atraviesa su propia transición bajo la mirada de Donald Trump, los países vecinos como Perú y Chile luchan por encontrar un equilibrio entre la solidaridad humanitaria y la protección de sus propios ciudadanos. La negativa de Perú al corredor humanitario envía un mensaje claro al mundo: en 2026, la seguridad nacional primará sobre cualquier acuerdo de tránsito migratorio en la región andina.

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